Historia
Disputa de un rodeo en 1931, en la comuna de
Marchihue.
El nacimiento del rodeo chileno se remonta al
siglo XVI durante el mandato del gobernador
García Hurtado de Mendoza. En esos años el ganado que había en Chile no estaba bien identificado y era muy común que se perdiera. Para que lo anterior no ocurriera, dicho gobernador ordenó que cada cada 24 y 25 de julio, fiesta del
Apóstol Santiago, patrono de la ciudad, se reuniera el
ganado en lo que hoy es la
Plaza de Armas de Santiago para ser marcado y seleccionado.
[6] Posteriormente este rodeo se hizo obligatorio, pero la fecha se cambió para el
7 de octubre, día de
San Marcos. El objetivo se mantenía, pero ya se exigió que la labor de traslado a los diferentes corrales la hicieran jinetes en caballos extraordinariamente adiestrados.
[7]A fines del
siglo XVII el rodeo comienza a reglamentarse. Se practicaba en una pista rectangular que tenía una longitud de 75 metros. Los jinetes retiraban el ganado de los corrales y en la pista central debían demostrar todas sus habilidades para apartarlo y conducir el suyo sin ayuda de otros jinetes. Toda esta acción estaba reglamentada y los jinetes más diestros fueron objeto de grandes honores.
En el año
1860 se impone la
medialuna que se corre actualmente con un apiñadero y dos quinchas, que es el lugar donde los jinetes deben detener el ganado. La medialuna es una circunferencia de 20 a 25 metros de radio.
Durante el gobierno del general
Carlos Ibáñez del Campo, en
1927, se dictó la ley que rige las 'corridas en vaca', quedando el Rodeo Chileno bajo la tutela de la Dirección de Fomento Equino y Remonta del
Ejército de Chile.
El rodeo fue legitimado como deporte nacional el
10 de enero de
1962, por oficio Nº269 del Consejo Nacional de Deportes y
Comité Olímpico de Chile.
[8] A partir del
22 de mayo de
1961 el deporte se rige por la
Federación del Rodeo Chileno.
[9]En el año
1949 se efectúa el primer
Campeonato Nacional de Rodeo en la ciudad de
Rancagua y los primeros campeones fue la collera integrada por
Ernesto Santos y
José Gutiérrez. Los máximos exponentes en este campeonato son los jinetes
Ramón Cardemil y
Juan Carlos Loaiza, quienes han logrado el título nacional de Chile en siete oportunidades cada uno. Los últimos campeones de la temporada
2006-2007 fueron
Juan Carlos Loaiza y
Eduardo Tamayo.
A pesar de que el rodeo chileno fue declarado deporte nacional, su desarrollo continúa siendo precario, en términos de financiamiento, políticas de apoyo y promoción. Esto se debe a que la Federación no recibe ingresos de
Chiledeportes, como el resto de los deportes. Lo anterior se debe a que sólo reciben aportes los deportes que representan a Chile en el extranjero. La Federación del Rodeo Chileno es crítico ante la ausencia de dineros por parte del Estado, justificando que en muchos lugares de Chile que no llegan insumos básicos ya que se encuentran muy alejados y menos llegan eventos deportivos, la gente se entretiene asistiendo a los distintos rodeos que se disputan a lo largo del territorio nacional chileno, ya que es una de las pocas actividades de ocio con que cuentan estas personas.
[10] Sin embargo gracias al compromiso y entusiasmo de sus cultores y aficionados, quienes han hecho que el rodeo se mantenga como uno de los deportes más populares de los
chilenos a través de los años, sobre todo en las zonas rurales, llegando a ser hasta la fecha el segundo deporte más popular de Chile.